En casi cualquier libro o conferencia cuya temática sea relacionada con la geriatría se comenzará con la frase “…la población mundial está envejeciendo” o “cada vez la gente mayor va en aumento” o algún comentario similar. Es de todos sabido que cada vez parecen haber más adultos mayores o menos gente joven. Las tasas de sobrevida de los ancianos también se han acompañado de una disminución en las tasas de nacimiento por lo que la proporción de gente mayor de 65 años ha aumentado y parece que seguirá aumentando los próximos 50 años.

Los gobiernos del mundo se preocupan por el impacto económico que representará el hecho “de mantener a tantos ancianos” puesto que serán cada vez más personas que vivan más años con pensiones y servicios públicos y médicos que cubrir. Los adultos mayores son quienes más consumen los servicios de salud, especialmente en el último año de su vida hacen mayor uso de hospitales, medicamentos y otros servicios sanitarios que el resto de la población.

Sin embargo, la información demográfica que se presentará a continuación debe servir para entender la importancia de saber convivir en un mundo con cada vez mayor cantidad de ancianos, la necesidad de formar a personas capaces de atender las necesidades del paciente geriátrico, la trascendencia de saber ser un buen cuidador de nuestros familiares y pacientes.

La vejez es una condición que iremos definiendo a lo largo de este manual, puesto que tiene varias aceptaciones dependientes desde la óptica analizada. Algunos dicen que la vejez es un producto de la civilización, un fenómeno social que no sucedería si el humano no hubiese progresado en civilidad, salud, seguridad, etc…es decir, de no ser por los progresos de la humanidad probablemente seguiríamos teniendo una esperanza de vida de 30 ó 40 años como hace siglos, o como actualmente observamos que hay más viejos en ciudades y países desarrollados en comparación de áreas rurales o países tercermundistas.

Se le llama transición demográfica a la modificación de las tasas de natalidad y mortalidad, pasando de mayor a menor en una población específica. Se le llama envejecimiento demográfico a la etapa en que es mayor el porcentaje de ancianos  en una población, que a su vez es resultado de la transición demográfica.

Anteriormente la gente moría más de enfermedades infecciosas y parasitarias, la mortalidad era alta en personas jóvenes. En la actualidad estas enfermedades se han podido controlar y prevenir eficazmente con la educación en salud, la higiene, la mejor alimentación y los antibióticos. Por consiguiente la gente vive más años, teniendo un aumento en los padecimientos crónicos y degenerativos. Por ejemplo, en México las principales causas de muerte actualmente son diabetes, enfermedades isquémicas del corazón y enfermedades cerebrovasculares (embolias).

Conocer con exactitud el número de personas viejas o que serán viejas dentro de poco es una información parcialmente útil. Por ejemplo, podemos decir que según datos oficiales en México viven 8.5 millones de mayores de 60 años, para 2030 serán 20.7 millones y para 2050 se estima alcancen los 33.8 millones. La cantidad de personas mayores de 60 años es aproximadamente un 10%, pero se espera que para el 2050 sean un 25% de la población, es decir una de cada cuatro personas.

Actualmente en nuestro país la esperanza de vida es de 70 años para los varones y 74 años para las mujeres. Muchos mayores de 75 años tienen un doble sentimiento acerca de haber llegado a una edad avanzada: por un lado se sienten orgullosos de vivir más años que sus ancestros, pero por otro lado sienten miedo y angustia por la inseguridad que representa ser viejo en la sociedad actual, en donde no hay estabilidad económica para todos, las leyes apenas están reconociendo los derechos de los mayores y las personas en general tienen un rechazo cultural a lo viejo, al anciano.

Ser viejo es a la vez un éxito (la buena salud venció todas las amenazas de enfermedades a lo largo de la vida) pero también un fracaso (si se vive una vejez llena de enfermedades y pobreza).

En resumen, a medida que pasen los años las sociedades tendrán mayor número de adultos mayores. La población y los gobiernos debemos estar preparados para cubrir las necesidades de los ancianos a medida que sean cada vez más y que requieran más servicios. Nosotros, los cuidadores, debemos aprender cómo acompañar al anciano en los años que requieran de nuestra asistencia así como encontrar el equilibrio sano entre ser cuidador y cuidarnos a nosotros mismos.

 

EnVejezSer – Generalidades sobre el envejecimiento

Posted by Radio Maria en México on Friday, December 14, 2018

Compartir
Artículo anteriorMedicina de precisión: tratamiento médico a la medida
Artículo siguienteSíndrome de caídas en el adulto mayor
Juan Pablo Ledesma Heyer - Médico internista y geriatra certificado autor de la "bitácora del adulto mayor y sus cuidados", co-autor del libro "no me acuerdo: el verdadero paciente tras la enfermedad de Alzheimer". Consulta privada en Guadalajara, Jalisco (México). Conferencista, locutor, profesor. Miembro activo de la Sociedad de Geronto-Geriatría de Jalisco y del Colegio Nacional de Medicina Geriátrica.

¿Requieres más información? ¿Tienes alguna duda? ¡Contáctanos!