¿Podemos prevenir el colapso del cuidador?

El cuidador es la persona que remunerada o no, familiar o amigo, atiende las necesidades físicas, psicológicas y/o sociales de otra persona que no puede realizarlas por ella misma. El 83% de los cuidadores son mujeres, 77% están casadas, 88% no reciben pago y 40% no reciben ayuda de familiares ni persona alguna.

Un 25% de los cuidadores son ancianos mayores de 65 años, generalmente cónyuges del enfermo, que a pesar de sus problemas de salud y lo que su propio envejecimiento implica, cuidan a otro anciano enfermo.

El cuidado de un paciente anciano con enfermedades degenerativas y dependiente puede llegar a provocar un estrés emocional crónico, como repuesta inadecuada al agotamiento excesivo del cuidador. Con el paso del tiempo provoca frustración, desgaste físico, emocional y pérdida en la calidad de los cuidados (a esto se le llama colapso del cuidador)

El colapso del cuidador afecta todas las esferas de la persona, con repercusiones médicas, sociales y económicas. Puede llevar al cuidador a tal grado de frustración que claudique en sus labores de cuidado. Repercute negativamente tanto en su labor como cuidador y en su vida personal, teniendo como consecuencia un importante deterioro en su calidad de vida.

Cuando el cuidador se da cuenta que ya no tiene vida propia y que su estrés está al límite, puede provocar en el anciano: maltrato físico, sexual, económico y llegar al grado de abandonarlo.

Al asumir el papel de cuidador se desconoce la gran responsabilidad que llevará sobre sus hombros, la demanda de la familia y del propio paciente.

El cuidado es una experiencia satisfactoria, una tarea solitaria, muy difícil, pocas veces reconocida, es una labor muy noble por eso es importante cuidar a los cuidadores y evitar su colapso.

Recomendaciones para evitar el colapso del cuidador:

1. Cuidar de sí mismo para poder cuidar mejor.

2. Dormir lo necesario, permitirse un merecido descanso diario o semanal, fuera del contacto directo con el enfermo.

3. Cuidar su alimentación.

4. Buscar tiempo libre o de ocio, para el cuidado propio, salir de vacaciones. Mientras otro cuidador se hace cargo del enfermo.

5. Realizar alguna actividad física o recreativa que sea de su agrado.

6. Hacer todo para conservar su propia salud.

7. No aislarse.

8. Mantener actividades divertidas, la risa, el amor y la alegría son fundamentales.

9. Pedir ayuda a otros familiares o personal contratado. NO SER EL ÚNICO CUIDADOR.

10. Expresar sus emociones y frustraciones a familiares o amigos.

11. No admitir intentos de manipulación, aunque sean bien intencionados, a través de la culpa, enfado o depresión.

12. Poner límites, hay que saber decir NO, sin sentirse culpable.

13. Acudir a un profesional y a grupos de auto-ayuda.

14. Favorecer la toma de “tiempos de respiro”·

Dedicarse a cuidar a un enfermo es una actividad satisfactoria, pero muy desgastante. PEDIR AYUDA NO ES UN SIGNO DE DEBILIDAD, es la mejor manera de cuidarse a sí mismo y dar la mejor atención a la persona enferma.

El bienestar del cuidador depende de su propia salud y del apoyo que reciba de su familia. Conocer los derechos del cuidador y realizar esta serie de actividades permitirá mantener una relación de convivencia sana entre la familia, cuidador y paciente. A su vez, mejorará la calidad de atención hacia el anciano dependiente con enfermedades crónico degenerativas.

En el siguiente link puedes ver una conferencia sobre cuidados a un adulto mayor titulada “guía para hijos que cuidan a sus padres”: https://www.youtube.com/watch?v=44pEegB9fEo

BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA:

1.-Morales- Cariños EM, et al. Colapso de Cuidador primario; de pacientes adultos mayores. Rev. Invest. Clin nv. 2012; 64,240-246.

2.-Cuidar a los que cuidan. Orientacion para cuidadores. Servicio Canario de Salud. Consejería de Sanidad y Consumo. Conferencia de Consenso sobre Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias. SF Enfermedad de Alzheimer. MEDLINEplus 2008

3.-Gallagher-Thompson, Coon, Rivera, Powers and Zeiss. (1998). Family Caregiving: Stress, Coping and Intervention. Handbook of Clinical Geropsychology, capítulo 21, Plenum Press, Nueva York.

4.-Síndrome del cuidador en una poblacion atendida por equipo multidisciplinario de atencion geriatrica, Rev Cubana enf, 2001

5.- Hazzard’s Geriatric Medicine And Gerontology, Sixth Edition 2009 McGraw-Hill Ed

 

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