Recuerdo claramente las enseñanzas de mis profesores de medicina durante mis primeros años en formación como médico general. Uno de los consejos que habitualmente recibía de ellos era siempre prescribir, por lo menos, un fármaco a mis pacientes, dado que de no hacer esto era probable que el paciente y sus familiares me percibieran como un mal médico. Ahora, como geriatra, entiendo perfectamente que en el anciano el planteamiento de una prescripción adecuada es primordial, y es necesario tanto el razonamiento profundo de la balanza riesgo/beneficio, como el conocimiento médico para indicar el fármaco correcto, a la dosis correcta, por el tiempo correcto, para el paciente correcto, dado que el adulto mayor es más susceptible a experimentar efectos adversos a fármacos e interacciones entre fármacos.

Y es que la población de adultos mayores ha tomado una gran importancia en materia de salud. Una de las causas por lo que se ha prestado mayor atención al envejecimiento de la población es porque tanto la proporción y el número absoluto de adultos mayores está creciendo de manera acelerada. De acuerdo con los informes de la Organización Mundial de la Salud, en México el 7% de la población es adulto mayor (más de 60 años). Sin embargo, se espera que para el 2050 este porcentaje se sitúe entre el 20 y el 24%.1 Los adultos mayores consumen una gran cantidad de fármacos, esto derivado de la mayor frecuencia de enfermedades crónico-degenerativa que suelen presentar. Esto los pone más en riesgo de presentar lo que se conoce como polifarmacia (4 o más fármacos prescritos). Por si fuera poco, las vías de eliminación de los fármacos también se ven afectadas por el envejecimiento. Por lo tanto, los efectos adversos que se pueden presentar son frecuentes y se considera que el 28 % de estos pueden ser prevenidos.2

Al ingerir 4 o más medicamentos se considera polifarmacia. También podrían ser menos medicamentos pero con interacciones importantes entre ellos.

Es importante conocer los siguientes 2 conceptos: la prescripción inapropiada (recetar un fármaco que conlleva más riesgo que beneficio, cuando existen alternativas más seguras) y la omisión potencial de prescripción (no recetar un fármaco que podría beneficiar al paciente).3 Es por ello que diferentes sociedades de médicos han creado lineamientos sobre la prescripción adecuada de medicamentos; existen tanto revisiones americanas como europeas con este fin, como son los criterios de Beers4 (última revisión 2015) y los criterios STOPP/START (Screening Tool of Older People´s Prescriptions/ Screening Tool to Alert to Right Treatment).  En la actualidad,son de gran ayuda las herramientas electrónicas verificadores de interacción farmacológica durante la evaluación integral.

Estas herramientas están al alcance de todos los médicos y han demostrado ser una intervención eficaz, reduciendo el riesgo absoluto de efectos adversos e incluso disminuyendo los días de hospitalización de los adultos mayores.

¿Cómo prevenir la prescripción inadecuada de medicamentos en adultos mayores?

Si usted o su familiar es el paciente, puede ayudar al médico a mejorar su prescripción de la siguiente manera:

  • Tener conocimiento de las enfermedades que presenta, así como de todos los medicamentos que consume, dosis y horarios. Si le es difícil recordar los nombres de los medicamentos,es muy útil tener escrito los nombres de los medicamentos en una lista.
  • Saber el porqué de la indicación médica del fármaco (por ejemplo, para su médico es muy diferente si le han prescrito un anticoagulante para una embolia de una pierna o para un tipo de arritmia cardiaca o si usted toma un antiagregante plaquetario, con el ácido acetilsalicílico, como prevención primaria o secundaria).
  • Considere, además, conocer si a su familiar le administran medicamentos alternativos: naturistas, homeopáticos, herbolarios, vitaminas, etc.
  • Lleve una bitácora de medicamentos. Muchas veces los enfermos omiten u olvidan administrarse una dosis de medicamentos, y esto deriva en un mal control de las enfermedades; la respuesta natural del médico al ver que una medicina no es suficiente para controlar la enfermedad es prescribir un segundo fármaco, y de esta manera podría aumentar el riesgo de interacciones. Hágale saber a su médico con qué frecuencia olvida tomar su medicina.
  • Evite, en lo posible, vaciar los medicamentos en pastilleros, ya que tanto usted como su paciente pueden confundir las medicinas, con el riesgo de repetir u omitir dosis.
  • Siempre acompañe a su familiar adulto mayor a las citas del médico.

Si usted es médico, puede disminuir la prescripción inadecuada de medicamentos de la siguiente manera:

  • Siempre considere el efecto secundario del medicamento que prescribe y elija la familia de medicamentos que presente menores efectos adversos.
  • Prescriba sólo medicamentos que han demostrado ser eficaces, ya sea para mejorar calidad de vida o disminuir morbimortalidad.
  • Entre más sencilla sea su prescripción, mejor apego tendrá el paciente a esta, evite las indicaciones confusas y, de ser posible, evite las dosis múltiples. De lo contrario, especificar por escrito cómo y bajo qué condiciones administrar el medicamento.
  • Evite prescribir un segundo o tercer medicamento, para aliviar o contrarrestar efectos de un primer medicamento; plantéese si el primer fármaco es realmente necesario o si existe otro con un mejor perfil de seguridad. Así evitamos la famosa “cascada de prescripción”.
  • Siempre considere las vías de eliminación del fármaco y evite saturar una misma vía de eliminación.
  • Utilice herramientas electrónicas o Apps para interacciones farmacológicas. Es posible que exista alguna interacción mínima o poco probable: en esos casos, la vigilancia estrecha ante posibles efectos adversos es primordial.

 

 

Bibliografía:

  1. Organización Mundial de la Salud. Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. Ginebra: OMS; 2015. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstre am/10665/186466/1/9789240694873_ spa.pdf
  2. Guía de Práctica Clínica para la Prescripción Farmacológica Razonada para el Adulto Mayor. México: Secretaria de Salud, 2010.
  3. Dunn RL, Harrison D, Ripley TL. TheBeerscriteria as anoutpatient screening toolforpotentiallyinappropiatemedications. ConsultPharm 2011; 26 (10):754 – 63.
  4. American GeriatricsSociety 2015 UpdatedBeersCriteriaforPotentiallyInappropiateMedication Use in OlderAdults. JAGS 2015.

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